
Bodegón con cesta de manzanas
Ficha
La historia
Anna Maria Punz tenía poco más de 30 años cuando pintó este cesto de manzanas, en 1754. Lo colocó sobre un sencillo bloque de madera y siguió una a una las vueltas del trenzado, hecho de tiras gruesas y planas. Más abajo, sobre un paño blanco con el borde bordado, hay una manzana partida por la mitad que deja ver el corazón y otra a medio pelar, con la piel roja enroscada cayendo sobre el pliegue de la tela. Esa cáscara colgante es un viejo recurso de los bodegonistas holandeses, que un siglo antes dejaban caer así la piel de un limón por el borde de la mesa. La firma y la fecha están abajo, en el bloque, junto al paño. Una luz intensa entra de lado y proyecta una sombra oscura sobre la madera.

