
Francisco de Zurbarán · PD
Bodegón con cuatro vasijas
Ficha
La historia
Zurbaran se paso la vida trabajando para los monasterios de Sevilla, cartujos y jeronimos, hombres bajo voto de silencio, y algo de ese silencio se posa sobre esta hilera de recipientes corrientes. Cuatro piezas, de metal y de barro vidriado, alineadas sobre una repisa desnuda, separadas, sin tocarse, cada una sacada de la oscuridad por una luz igual y serena. No hay fruta desbordandose ni anecdota alguna, solo el peso callado de unos objetos mirados muy despacio. A estos humildes cacharros de cocina les dio la misma gravedad que a sus santos. Una version casi gemela cuelga en el Prado de Madrid, y las dos pinturas pasaron por las manos del financiero catalan Francesc Cambo, que dejo a este museo su ejemplar de Barcelona.




