
Bodegón con frutas, loro y jarra de nautilo
Ficha
La historia
El loro era en 1653 un animal de coleccionista, y la jarra que lo acompaña, otro tanto. Es una concha de nautilo traída del océano Índico en los barcos de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, rebajada hasta dejar a la vista la capa de nácar y montada en plata dorada por un orfebre. Willem van Aelst pintó ambas cosas en Florencia, adonde había llegado desde Delft pasando por Francia, y donde trabajaba para Fernando II de Médici, gran duque de Toscana, y para sus hermanos. Para esa familia repitió varias veces la misma disposición, y esta es una de las versiones. Casi todo lo que pintó en aquellos años florentinos se quedó en la ciudad, y por eso su obra temprana se ve mejor en el Palacio Pitti que en los Países Bajos.


