
Naturaleza muerta con tres calaveras
Ficha
La historia
En los Países Bajos al invierno de 1944 a 1945 se le llama el invierno del hambre. Los ocupantes alemanes habían cortado el paso de alimentos y combustible a las ciudades del oeste, y en Ámsterdam la gente quemaba los muebles para calentarse y comía remolacha azucarera y bulbos de tulipán. Max Beckmann, pintor alemán exiliado en la ciudad desde 1937, pintó este bodegón en los últimos meses de la guerra. Más tarde describió aquellos años como una época verdaderamente grotesca, llena hasta el borde de trabajo, persecuciones nazis, bombas y hambre. Los objetos son los de siempre en la vanitas, el bodegón que recuerda la muerte. Tres calaveras, una vela apagada, unos naipes. Beckmann aplana el espacio, rodea las cosas de un negro espeso y aplica la pintura gruesa y áspera. Las tropas alemanas en los Países Bajos capitularon el 5 de mayo de 1945. El 29 de mayo Beckmann vendió el cuadro a la sede de Ámsterdam de la casa Paul Cassirer, quizá a través de Helmuth Lütjens, que la dirigía y lo había tratado durante toda la guerra. En el otoño de 1946 estaba ya en Nueva York, en manos del marchante Curt Valentin, que en noviembre se lo vendió a Lois Orswell, coleccionista de Connecticut. Ella lo regaló al Museo de Bellas Artes de Boston en 1967.




