
Vincent van Gogh · PD
Bodegón con dos tarros y dos calabazas
Ficha
La historia
En el otoño de 1885 Van Gogh llevaba dos años en Nuenen, un pueblo del sur de los Países Bajos, y su taller se iba llenando con lo que daba la cosecha, patatas, manzanas, calabazas, dispuesto sobre una mesa y pintado en los pardos y los verdes apagados que él creía entonces propios de un cuadro serio. Este es uno de los mayores de esa serie, de unos 58 por 85 centímetros, dos calabazas y dos tarros bastos extendidos sobre un lienzo del tamaño que solía reservar para figuras. A primeros de octubre tomó el tren a Ámsterdam para ver el Rijksmuseum, abierto aquel julio, y se quedó largo rato delante de los Frans Hals. Le escribió a su hermano Theo contándole la rapidez con que estaban hechos, pintura fresca trabajada sobre pintura fresca, una cabeza entera resuelta en una sola sesión.




