
Chaïm Soutine · PD
Bodegón con violín, pan y pescado
Ficha
La historia
Está pintado en 1922, y en aquel París de entonces el bodegón se entendía como algo frío y analítico, con los cubistas descomponiendo una guitarra o una botella en planos ordenados. Soutine hizo lo contrario. Tomó unas cuantas cosas humildes, las que tendría a mano un pintor pobre, un pan, un pescado, un violín, y las hizo agitarse, con pintura espesa e inquieta sobre un fondo que gira. Conocía a los viejos maestros del género, sobre todo a Chardin, que dos siglos antes había dado a los objetos modestos de cocina una dignidad callada. Soutine conservó el motivo humilde y se deshizo de la calma. El violín es el invitado extraño, su curva oscura entre la comida, una forma que podía retorcer igual que retorcía rostros y paisajes. El cuadro pertenece a la colección de Carl Im Obersteg, un empresario de Basilea que reunió arte moderno entre las dos guerras, y cuelga en préstamo en el Kunstmuseum Basel desde 2004.




