
Vincent van Gogh · PD
Calle en Auvers-sur-Oise
Ficha
La historia
En mayo de 1890 Van Gogh dejó el asilo de Saint-Rémy y se instaló en Auvers-sur-Oise, un pueblo tranquilo a una hora de París, bajo la mirada del doctor Gachet, aficionado a la pintura. Le quedaban unas diez semanas de vida, y las llenó de trabajo: pintó más de 70 lienzos en poco más de dos meses, casi uno al día. Esta calle del pueblo, con sus casas de tejados bajos y sus muros de piedra, es una de esas jornadas. No buscó un motivo célebre, sino lo que tenía delante al salir a caminar. Murió aquí el 29 de julio de aquel mismo año. Hoy el cuadro es una de las joyas del Ateneum de Helsinki, uno de los pocos Van Gogh que se conservan en un museo nórdico.




