
Vincent van Gogh, Sunflowers Gone to Seed, 1887. Wikimedia Commons. · PD
Girasoles marchitos
Ficha
La historia
En noviembre de 1887 Van Gogh convenció al dueño de un comedor barato del número 43 de la avenue de Clichy para que le cediera la sala, y colgó allí un centenar de sus propias telas junto a obras de algunos amigos pintores. Entre ellas estaban sus bodegones de girasoles de aquel verano. Paul Gauguin, recién llegado de Martinica, los vio y propuso un cambio, uno de sus paisajes de Martinica por dos de los cuadros de girasoles.
Esta pieza más pequeña pertenece a la misma serie de cuatro y se quedó en la familia. No hay jarrón ni ramo, solo cabezas cortadas, ya secas y llenas de semillas, tendidas sobre un fondo liso.
La exposición del comedor terminó en una pelea con el dueño. Van Gogh consiguió una carretilla de mano y se llevó todos los cuadros de vuelta a su taller de la rue Lepic.




