
Caspar David Friedrich · PD
Puesta de sol
Ficha
La historia
Caspar David Friedrich pasó los últimos años enfermo, medio olvidado por un público que ya prefería una pintura más alegre y luminosa que sus silenciosos paisajes. Esta pequeña escena de atardecer pertenece a ese tramo final, hacia mediados de la década de 1830. Frente a un mar en calma, bajo un cielo que se apaga en tonos cálidos, unas figuras diminutas contemplan la lejanía de espaldas al espectador, un recurso que Friedrich repitió toda su vida para que miremos con ellas. No hay anécdota, solo la hora en que la luz se retira y el horizonte se vuelve una franja encendida. Ese sentimiento de recogimiento ante la naturaleza es lo que la Rusia de los zares apreció en él, y varias de sus obras acabaron en el Hermitage de San Petersburgo, donde esta se conserva.




