
Artemisia Gentileschi · PD
Susana y los viejos
Ficha
La historia
En 1639 el conservador de pinturas de Carlos I recorrió el palacio de Whitehall anotando sala por sala lo que allí colgaba. Sobre la chimenea del gabinete de retiro de la reina registró una Susana con dos viejos, de Artemisia Gentileschi. La pintora estaba entonces en Londres. Su padre, Orazio, trabajaba para la corte inglesa desde 1626 y había muerto allí en febrero de ese mismo año. El cuadro se pintó con toda probabilidad para la reina Enriqueta María.
El asunto viene del Libro de Daniel. Susana, casada, se está bañando en su jardín cuando dos ancianos de la comunidad la acorralan y la amenazan con declarar que ha cometido adulterio si no cede. Ella se niega, ellos la acusan y es condenada, hasta que Daniel interroga a los dos hombres por separado y sus versiones no coinciden.
Después el cuadro perdió su nombre. Una transcripción impresa del inventario real, en 1757, omitió la atribución. La tela se agrandó por dos lados, pasó décadas sobre chimeneas y acabó en un almacén, catalogada como escuela francesa del siglo XVII. Los conservadores de la Royal Collection solo han vuelto a unirla con aquella línea de 1639 en la última década. La limpieza retiró los añadidos y los repintes y devolvió al lienzo su medida original, unos 189 por 143 centímetros. No apareció ninguna firma. La esquina donde ella solía ponerla, abajo a la izquierda, junto a la fuente, es la zona más desgastada de la tela.




