
Bartolomé Esteban Murillo · PD
La Anunciación
Ficha
La historia
Aquí se reconoce buena parte del repertorio que Murillo usó una y otra vez, y esa reiteración fue a la vez una de las claves de su éxito y una de sus señas de identidad. Una mesa con tapete, un libro, un jarrón con azucenas. Una canastilla con los útiles de costura en primer término, alusión evidente a la dignidad del trabajo doméstico. Un ámbito irreal donde conviven signos arquitectónicos convencionales y referencias al cielo. El diálogo delicado entre un ser histórico y una criatura sobrenatural, y la irrupción de los angelitos. La tela es de hacia 1660 y la compró Isabel de Farnesio en Sevilla en 1729, cuando la corte pasó allí una temporada larga.




