
Peter Paul Rubens · PD
La Anunciación
Ficha
La historia
Este retablo se pintó hacia 1609 o 1610 para los jesuitas de Amberes, en concreto para la capilla de una de sus congregaciones, hermandades de laicos que se reunían a rezar y estudiar bajo la guía de la Compañía. Su público, por tanto, era una sala de seglares de Amberes, no la multitud de una catedral. Rubens les ofrece una llegada repentina. El arcángel Gabriel acaba de posarse, con el manto todavía agitado, pintado en tonos cálidos y cambiantes que deben mucho a Venecia. María, en cambio, aparece sobria y fría, con el azul y el blanco que marcaba la tradición, echándose hacia atrás ante la irrupción. El fuerte contraste de luz y sombra sobre ambas figuras es la lección de Caravaggio, cuya obra Rubens había estudiado en Roma. El lienzo siguió con los jesuitas hasta 1776, cuando se adquirió en su casa profesa de Amberes para la colección imperial.




