
Pierre-Auguste Renoir · CC0
La bahía de Nápoles
Ficha
La historia
Renoir pintó esta vista deprisa. Las pinceladas gruesas llegan a montarse sobre los bordes del lienzo, que tenía sujetos con cinta, y casi ninguna de las figuras del muelle se deja leer con claridad. Estaba en Nápoles en el otoño de 1881, en pleno viaje por Italia, y había colocado el caballete en una ventana alta cerca de la plaza del Municipio. La esquina del balcón asoma abajo a la izquierda. Es una vista de mañana. Sobre la orilla lejana y bajo los dos picos del Vesubio flota una neblina de un amarillo dorado, un efecto que dura poco y es difícil de atrapar. Predominan el lavanda y un dorado apagado, con beige, azul pálido y algún toque de verde vivo, y en el cielo las pinceladas diagonales se cruzan como en un cesto de mimbre. En mayo de 1882, ya en París, Renoir se lo vendió a su marchante Paul Durand-Ruel por 700 francos.




