
Gustave Courbet · PD
La playa de Palavas
Ficha
La historia
En 1854 Courbet pasó una temporada en Montpellier, invitado por Alfred Bruyas, un coleccionista rico que le compraba cuadros y lo trataba de igual a igual. De aquellos meses salió esta pequeña tela. En una playa vacía del Mediterráneo, en Palavas, una figura diminuta se planta al borde del agua y levanta el sombrero, como quien saluda al mar entero. Es el propio Courbet. El pintor, orgulloso y algo fanfarrón, se muestra a solas frente a la inmensidad, sin dramatismo, casi como un gesto de camaradería con las olas. El cielo y el agua ocupan casi todo el cuadro. La colección de Bruyas acabó en el Museo Fabre de Montpellier, y allí sigue esta playa.




