
Gustave Courbet · PD
La playa de Saint-Aubin-sur-Mer
Ficha
La historia
En el verano de 1867 París se exhibía ante el mundo con una gran Exposición Universal. Courbet, al que el mundo oficial del arte mantenía a distancia, montó su propio pabellón cerca del recinto y cobraba entrada para ver sus cuadros. Después se marchó a la costa. En vez de los balnearios de moda, Trouville o Deauville, eligió el modesto pueblo de Saint-Aubin, en Normandía, invitado por un farmacéutico parisino llamado Fourquet. Lo que pintó allí son los hijos de un pescador, descalzos y pobres, en una playa cualquiera. Una niña pelirroja está en primer término, con una mano sobre el pecho. Casi todo el lienzo lo ocupan un cielo amplio y encapotado y el mar gris y liso, con unas barcas de pesca a lo lejos. Courbet lo construyó con pasta espesa y opaca y con veladuras finas, de modo que la arena húmeda parece retener la luz.




