
Boris Kustodiev · PD
La bella
Ficha
La historia
Cuando pintó esta mujer opulenta despertando sobre un arcón azul, en 1915, Kustodiev ya vivía atado a la enfermedad: un tumor en la columna que poco a poco lo dejaría paralítico y lo obligaría a trabajar en una silla de ruedas. Nada de eso asoma en el cuadro. Al contrario, es un himno a la Rusia provinciana y próspera de los mercaderes, con su edredón rosa, sus almohadones bordados y sus carnes rotundas, todo pintado con colores de estampa popular. Para la modelo posó una joven actriz del Teatro de Arte de Moscú. Mientras Europa se desangraba en la Gran Guerra, Kustodiev miraba hacia atrás, a un mundo ruso caluroso y sin prisa que estaba a punto de desaparecer. La tela se conserva hoy en la Galería Tretiakov de Moscú.



