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La coronación del héroe virtuoso
Ficha
La historia
Coronar al general victorioso con una Victoria alada era una fórmula consagrada del arte romano. En esta gran tabla de roble, pintada hacia 1613, Rubens la convierte en un triunfo moral. Los enemigos que el héroe deja atrás son vicios. El sátiro tendido en el suelo representa la embriaguez. Con la vara que sostiene en diagonal, el héroe aparta a Venus, que aquí encarna el amor impúdico. Su poder está roto, y lo dicen el pequeño Cupido que llora apoyado en su hombro y las flechas de amor desperdigadas. En la sombra retrocede la Envidia. La propia Victoria, con las piernas cruzadas con elegancia, adopta una postura que, igual que el tema entero, procede de modelos antiguos. La tabla llegó a Múnich en 1806 desde la galería de los electores palatinos en Düsseldorf.




