
Francisco de Zurbarán · PD
La muerte de Hércules
Ficha
La historia
En 1634, Felipe IV estaba decorando el Salón de Reinos del palacio del Buen Retiro, una sala ceremonial pensada para exhibir el poder de la monarquía. Allí Hércules tenía un sentido político: los Austrias lo tomaban como modelo de fuerza y virtud. Zurbarán, que trabajaba en Sevilla y era conocido sobre todo por su pintura religiosa, recibió una parte de ese programa, una serie sobre los trabajos y la muerte de Hércules. Fue el único pintor ajeno al círculo cortesano madrileño que participó, mientras Velázquez supervisaba la decoración del conjunto. La escena recoge el final del héroe, consumido por la túnica envenenada que le dio Deyanira. En el suelo quedan el arco y la clava, y detrás ya aparece la pira.




