
Peter Paul Rubens · PD
La partida de la reina de París
Ficha
La historia
En la primavera de 1617, Luis XIII, que tenía 15 años, apartó del poder a su madre y la mandó lejos de París, al castillo de Blois. Cinco años después Rubens tuvo que llevar esa salida a las paredes de la propia reina, y esta tabla muestra su primera solución. El destierro aparece como obra de la mentira. La Calumnia, con una antorcha, acosa a la reina, y dos arpías, los monstruos alados de la mitología griega, encarnan el engaño y la falsedad. A su lado camina la Inocencia, que lleva un cordero. El hijo que dio la orden no aparece por ninguna parte. La culpa recae en fuerzas sin rostro y la reina se marcha como la parte agraviada. Aun así, el asunto seguía siendo espinoso. El proyecto nunca llegó a la galería y en 1625 se colgó otro cuadro en su lugar.




