
Francisco Goya · PD
El perro
Ficha
La historia
Hacia 1819 Goya tenía más de 70 años, estaba sordo desde hacía tiempo y se había retirado a una casa de campo a las afueras de Madrid, la llamada Quinta del Sordo. En sus paredes, sin encargo y sin público, pintó una serie de escenas oscuras que hoy conocemos como las Pinturas negras. Esta es una de ellas. Sobre una enorme superficie de color terroso asoma solo la cabeza de un perro, que mira hacia arriba, hacia algo que queda fuera del cuadro. No hay suelo firme ni horizonte que lo sostenga. España acababa de salir de la guerra contra Napoleón y del regreso del absolutismo de Fernando VII, y Goya trabajaba estas imágenes al óleo directamente sobre el muro. Hacia 1874 fueron arrancadas y trasladadas a lienzo, y así llegaron al Museo del Prado.





