
Francisco Goya · PD
La duquesa de Abrantes
Ficha
La historia
En 1816 Manuela Isidra Téllez-Girón tenía 22 años y llevaba tres casada con el duque de Abrantes. El retrato lo quiso su madre, la duquesa de Osuna, que pagó a Goya 4.000 reales y regaló después el lienzo a su hija. Viste a la francesa, como mandaba la década, con talle alto y un chal amarillento, y lleva una diadema de flores en el pelo. Entre las manos sostiene un papel de música, alusión a su afición al canto, con la partitura pintada de manera ilegible. Es el último retrato conocido que Goya hizo a una dama de la alta nobleza. Los colores rápidos y vibrantes pertenecen todavía al siglo XVIII, mientras que los negros nerviosos y la luz restregada anuncian lo que pintaría en los años veinte.




