
Jan Steen · PD
Los efectos de la intemperancia
Ficha
La historia
En las Provincias Unidas del siglo XVII, un país de pronto próspero recela de las tentaciones del bienestar, y Jan Steen, que regentaba una cervecería, conocía bien el asunto. La madre de familia se ha quedado dormida, borracha, en el umbral, y el desorden se desata. Un niño da vino al loro, otro arroja rosas al cerdo, eco del proverbio de las perlas ante los puercos, mientras un chiquillo hurga en la bolsa materna y el padre, en el jardín, corteja a la criada. Sobre la durmiente cuelga un cesto con la muleta y la carraca del mendigo, aviso de la miseria que acecha. Steen sabía hacer amena la moraleja.




