
Vincent van Gogh · PD
El puente Gleize sobre el canal Vigueirat
Ficha
La historia
Van Gogh llegó a Arlés en febrero de 1888 y pasó el año escribiendo a su hermano Theo que aquel paisaje del sur le parecía Japón, un país que nunca vio y que conocía por las estampas que coleccionaba. Los puentes de la zona le interesaron desde el principio. Al sur de la ciudad corría el canal de Vigueirat, y allí estaba el de Gleize, que pintó en una tela pequeña de unos 47 por 51 centímetros. Le servía para lo que ensayaba ese verano, los colores complementarios. El azul del cielo y del agua ocupa casi todo, los amarillos van al puente y al terraplén, y quedan unos toques rojos entre la hierba de la orilla. El cuadro terminó en Japón, en un museo de Hakone, en las montañas al suroeste de Tokio.




