
Peter Paul Rubens · PD
La Inmaculada Concepción
Ficha
La historia
Rubens pasó unos ocho meses en Madrid entre 1628 y 1629, y este lienzo salió de esos meses. Lo pintó para el marqués de Leganés, militar y político muy vinculado a Flandes, que lo regaló enseguida a Felipe IV. El rey no lo colocó en una galería, sino en su oratorio privado, en el cuarto bajo de verano del viejo Alcázar. Allí lo inventarían en 1636 como retablo de aquella pieza pequeña, y el escribano se detiene en lo que ve: la Virgen sobre el globo pisando la serpiente, que muerde una manzana, un ángel con una palma a un lado y otro que levanta una corona de laurel. El cuadro remataba entonces en medio punto, la forma habitual de una pintura de altar. Después se transformó en rectangular, posiblemente por iniciativa de Velázquez, encargado de ordenar las pinturas reales. Desde la década de 1660 estuvo en el monasterio de El Escorial, y de allí pasó al museo en 1837.




