
Diego Velázquez · PD
La Inmaculada Concepción
Ficha
La historia
Hacia 1618 Sevilla vivía volcada en la causa de la Inmaculada Concepción, con procesiones, fiestas y un reciente decreto papal en defensa del misterio que habían encendido a toda la ciudad. En ese ambiente, un Velázquez de unos 19 años pintó este lienzo, una de sus obras más tempranas, concebido como pareja de un San Juan Evangelista en Patmos. La imagen sigue el Apocalipsis: la joven se alza sobre una luna translúcida y ciñe una corona de 12 estrellas. Abajo, en el paisaje oscuro, se reconocen el huerto, la fuente, el templo y el barco de las letanías marianas. Lo llamativo es que Velázquez no idealizó el rostro. Dio a la Virgen los rasgos de una muchacha sevillana de carne y hueso.




