
La incredulidad de santo Tomás
Ficha
La historia
La noche del 24 de diciembre de 1734 ardió el Alcázar de Madrid. En el inventario de las pinturas salvadas del incendio, este lienzo figura como copia de un original de Guercino. En 1772, ya en el Palacio Nuevo, se le llama original de Gerrit van Honthorst, el pintor de Utrecht, y con ese nombre entró en el Museo y estuvo casi dos siglos. La atribución a Matthias Stom, tras un paso por Hendrick ter Brugghen, es muy posterior.
El Prado fecha el cuadro entre 1641 y 1649, los años sicilianos de Stom. El asunto es el octavo día después de la resurrección, cuando Tomás, que había dicho que no creería sin meter el dedo en la llaga, lo hace con la mano guiada por Cristo.
La luz entra dura por la izquierda y Tomás le da la espalda, con la cara casi oculta. El rostro que queda del todo iluminado es el del apóstol anciano que levanta la mano detrás de él.




