
La infancia de Zeus
Ficha
La historia
En 1647 murió el estatúder Federico Enrique de Orange, y poco después su viuda, Amalia de Solms, empezó a convertir el gran salón de su palacio de Huis ten Bosch, en La Haya, en un monumento a su memoria, la llamada Sala de Orange. Berchem firmó y fechó este lienzo en 1648. Mide más de dos metros de alto y más de dos metros y medio de ancho, un gran cuadro mitológico, y el Mauritshuis cree posible que lo pintara con la esperanza de conseguir una parte de aquel prestigioso encargo. La historia procede del mito griego. Cronos, padre de Zeus, devoraba a sus hijos, así que el recién nacido fue escondido y criado en secreto. Aquí duerme a salvo en el regazo de la ninfa Adrastea, mientras un sátiro sonriente trae un barrilito de leche. Para el niño, Berchem se basó en una estatuilla del escultor Artus Quellinus y cambió la inclinación de la cabeza y los hombros para que pudiera apoyarse en las piernas de la ninfa. Al final, la Sala de Orange la pintaron otros, entre ellos el maestro flamenco Jacob Jordaens.




