
Diego Velázquez · PD
Dama con abanico
Ficha
La historia
Velázquez retrató a esta dama hacia 1638, y sigue sin saberse quién es. Lleva una mantilla oscura sobre los hombros, un guante y un abanico plegado, y mira al espectador con una serenidad directa, sin aparato cortesano. La sobriedad del negro y el marrón, iluminada solo por la piel y el blanco de la camisa, es puro Velázquez de madurez. Se ha especulado con que fuera española o francesa, e incluso con que retratara a alguien de su entorno, pero no hay pruebas. El pintor resuelve el encaje y la gasa con unos pocos toques sueltos que, de cerca, parecen manchas y, a distancia, se vuelven tejido. Forma parte de la Colección Wallace de Londres, reunida en el siglo XIX.




