
Jean-Baptiste-Siméon Chardin · PD
La lavandera
Ficha
La historia
En la década de 1730 la Academia de París todavía ordenaba la pintura por su asunto, y las escenas de reyes y dioses valían mucho más que una mujer fregando ropa en una trastienda. Chardin pintó la trastienda. Una lavandera joven se inclina sobre el barreño, con las mangas remangadas, mientras detrás un niño pequeño, ya distraído de la tarea, sopla pompas de jabón con una pajita. Chardin construye la calma con muy poco: unos pocos pardos y grises apagados, cada objeto pesado y colocado en su sitio. Unos 40 años después el lienzo estaba en la colección Crozat de París cuando el escritor Denis Diderot animó a Catalina la Grande a comprarlo. Lo hizo en 1772, y desde entonces cuelga en el Hermitage de San Petersburgo.




