
La tañedora de laúd
Ficha
La historia
A los músicos pintados se les suele sorprender en mitad de la canción. Esta joven todavía está afinando. Inclinada sobre el laúd, con los libros de música abiertos delante, gira una clavija y escucha la cuerda. En la pintura holandesa de aquellos años un músico podía encarnar también uno de los cinco sentidos, y el Kunsthistorisches Museum sugiere que esta tañedora, que comprueba el tono antes de empezar, representa el oído. Hendrick ter Brugghen la pintó en Utrecht hacia 1626 o 1627, con un turbante y la luz resbalándole por la cara y el hombro. El lienzo perteneció a los príncipes Dietrichstein, cuya residencia familiar era el castillo de Mikulov, en el sur de Moravia, y el museo lo compró de su colección en 1953.




