
Peter Paul Rubens · PD
El encuentro de Abraham y Melquisedec
Ficha
La historia
En 1620, los jesuitas de Amberes encargaron a Rubens uno de los mayores trabajos de su vida: 39 pinturas para el techo de su iglesia recién construida, que debían salir con rapidez de su taller. Esta tablita es su boceto al óleo para una de ellas, el pasaje del Génesis en que Melquisedec, rey y sacerdote de Salem, sale con pan y vino al encuentro de Abraham, que vuelve de la batalla, una ofrenda que la Iglesia leyó durante siglos como anuncio de la Eucaristía. Como estaba destinada a un techo, Rubens la compuso para verse desde abajo, con las figuras alzándose por una escalinata contra el cielo. Pintaba estos bocetos de manera fluida y veloz, para fijar la composición antes de que los ayudantes la ampliaran. Ese papel preparatorio resultó pesar más de lo previsto. En 1718 un rayo incendió la iglesia y todo el ciclo del techo ardió. Bocetos como este, hoy en el Louvre, son casi lo único que queda de lo que Rubens colocó allí arriba.




