
El espejo de la vida
Ficha
La historia
El título sale de Dante. En el canto III del Purgatorio las almas avanzan como ovejas que salen del redil, una, luego dos, luego tres, mientras las demás esperan tímidas, y lo que hace la primera lo hacen las otras. Pellizza tomó ese último verso, apenas cambiado, para el título completo del lienzo y llevó la procesión a la orilla del Curone, el arroyo que pasa junto a Volpedo, su pueblo. El rebaño se extiende casi tres metros, sin principio ni final a la vista.
Partió de estudios del natural de 1894 y trabajó en el cuadro de 1895 a 1898, leyendo a la vez tratados de óptica, sobre todo el del físico estadounidense Ogden Rood sobre el color. La primera vez que se expuso, en Turín en 1898, fue saludado como una de las obras más significativas del momento. El crítico Ugo Fleres fue menos entusiasta. Admitía que podía ser un símbolo, pero le reprochaba pobreza de línea y aburrimiento. El sencillo marco de madera, de tono neutro, es el original, pensado para que resaltara la luminosidad de la pintura.

