
Rembrandt, The Parable of the Rich Fool, 1627. Wikimedia Commons. · PD
La parábola del rico insensato
Ficha
La historia
Rembrandt tenía unos 21 años y aún vivía en Leiden, su ciudad natal, cuando pintó esto, mucho antes de Ámsterdam y de la fama. Es una escena nocturna iluminada por una sola vela, cuya llama queda medio oculta tras la mano de un anciano encorvado sobre una mesa cubierta de libros de cuentas. Entorna los ojos tras unas gafas para examinar una moneda que acerca a la luz. El tema viene de una parábola de Cristo, la del rico que llena sus graneros y esa misma noche muere, sin llegar a disfrutar nada de lo acumulado. Al joven pintor le interesaba sobre todo un problema práctico, cómo hacer que una única llama modele un rostro, brille en el metal y deje el resto de la habitación en penumbra. Ese dominio de la luz de vela sería, años después, una de sus señas.




