
Peter Paul Rubens · PD
La persecución de las Arpías
Ficha
La historia
Cuando en 1889 la duquesa viuda de Pastrana cedió al Prado nueve tablitas de Rubens, ésta entró en el catálogo de la donación como copia de Rubens y con el título Dos ángeles ahuyentando a los espíritus malignos. Los jóvenes alados se habían leído como ángeles y sus perseguidas como demonios. En realidad son Zetes y Calais, los hijos alados de Bóreas, y persiguen a las Harpías, mitad mujer y mitad pájaro. Ovidio despacha el episodio en dos versos; quien lo cuenta despacio es Apolonio de Rodas en las Argonáuticas, cuando las Harpías caen sobre la comida de un anciano ciego y los dos hermanos salen tras ellas con los sables desenvainados. Rubens trabajó a fondo a los muchachos y dejó a las Harpías mucho más abocetadas. Una de ellas queda cortada por el borde de la tabla, que mide 14 centímetros.




