
Rembrandt, The Pilgrims of Emmaus, 1648. Wikimedia Commons. · PD
Los peregrinos de Emaús
Ficha
La historia
En 1648, cuando toda Europa firmaba por fin la paz que ponía fin a décadas de guerra, Rembrandt pintó esta pequeña tabla de caoba, apenas mayor que una hoja abierta. Recoge un instante del Evangelio de Lucas: dos discípulos comparten la cena en Emaús con un desconocido y, al partir él el pan, reconocen de golpe a Cristo resucitado. Era el tema favorito de Rembrandt, que volvió a él una y otra vez a lo largo de su vida. De joven lo había resuelto con gran teatralidad, la figura recortada en sombra. Aquí, en cambio, todo es callado: una luz dorada envuelve al Cristo sereno y visto de frente, mientras un criado, ajeno al milagro, sigue sirviendo la mesa. El discípulo de la izquierda ha soltado la servilleta y junta las manos, sorprendido en el segundo mismo del reconocimiento.




