
Bartolomé Esteban Murillo · PD
El hijo pródigo abandonando la casa paterna
Ficha
La historia
La escena entera mide 27 centímetros de alto por 34 de ancho. Un joven sale de la casa de su padre, el arranque de la parábola, y el cuadro cabe en dos manos.
Lo interesante es justamente ese tamaño. La historia completa se desarrolla en seis lienzos pintados entre 1660 y 1665, y esos seis están en Dublín, en la National Gallery of Ireland. Es una de las poquísimas series narrativas que Murillo hizo para una casa particular, y la única que se ha conservado reunida. El Prado guarda cuatro versiones pequeñas de los mismos episodios, y por eso puede seguirse cómo el pintor resolvía una composición antes de ampliarla. Algunas posturas proceden de estampas del grabador francés Jacques Callot.
En 2021 los lienzos de Dublín se prestaron a Madrid y los dos conjuntos se vieron juntos. Un inventario de palacio levantado entre 1814 y 1818 anota este cuadrito entre las pinturas almacenadas.




