
La profetisa Débora
Ficha
La historia
El 24 de septiembre de 1725 la corte de Turín saldó la última cuenta. Pagó a Solimena los 700 ducados napolitanos convenidos por el último cuadro de la serie, la profetisa Débora que, según dice el documento, daba las leyes al pueblo de Israel, y añadió otros 100 ducados como regalo. El lienzo había llegado poco antes. Los cuadros habían viajado desde Nápoles en envíos separados a lo largo de cinco años, y el rey había escrito más de una vez para apremiar al pintor.
En el Libro de los Jueces, Débora es profetisa y juez de Israel. Llama al caudillo Barac y le ordena reunir un ejército contra Sísara, cuyas tropas oprimen a los israelitas desde hace 20 años. Aquí aparece vestida de blanco y azul entre sus doncellas, soldados y ancianos, con un gesto imperioso hacia Barac, que ya va armado para la batalla. Abajo a la derecha un hombre recoge armas y armadura, dos perros descansan en los escalones y en las nubes vuelan ángeles.
El historiador del arte Nicola Spinosa ha señalado que el lienzo de Turín es una variante de una Débora que perteneció al conde Harrach, que gobernó Nápoles en nombre del emperador de 1728 a 1732.


