
Théodore Géricault · PD
La balsa de la Medusa
Ficha
La historia
En julio de 1816 la fragata francesa Méduse encalló frente a la costa de Mauritania por la impericia de un capitán nombrado más por sus contactos con la monarquía recién restaurada que por su pericia marinera. Sin botes suficientes, unas 150 personas fueron abandonadas en una balsa improvisada. Trece días después solo quedaban 15 con vida, tras el hambre, la sed, la locura y el canibalismo. El escándalo sacudió a Francia. Théodore Géricault, joven y ambicioso, se obsesionó con el caso: entrevistó a supervivientes, hizo construir una maqueta de la balsa y estudió cuerpos en la morgue y en los hospitales para pintar la carne de los moribundos. Entre 1818 y 1819 produjo un lienzo enorme, de casi cinco por siete metros, en el que la balsa se alza en una pirámide de cuerpos. Géricault eligió el instante exacto en que los náufragos avistan a lo lejos un barco. En lo alto de esa pirámide, agitando un trapo hacia el horizonte, colocó a un hombre negro, en una época en que Francia aún no había abolido la esclavitud.




