
Francisco Goya · PD
La cita
Ficha
La historia
El 24 de enero de 1780 Goya entregó de golpe once cartones a la Real Fábrica de Tapices, y este era uno de ellos. Once lienzos de gran formato en unos seis meses, porque desde el julio anterior no había presentado nada. Es muy probable que supiera que los trabajos de la manufactura estaban a punto de suspenderse y corriera para cerrar sus encargos y cobrar. La prisa se ha notado. Cruzada Villaamil y, más tarde, Arnaiz consideraron las últimas piezas de la serie las más flojas. Camón Aznar, en cambio, sostuvo que el vestido de la mujer, lleno de fulgores morados y azulados, es uno de los mejores trozos de toda la obra de Goya. El tapiz resultante fue a una sobrepuerta del antedormitorio de los príncipes de Asturias en El Pardo, y por eso la perspectiva está forzada de abajo arriba. La joven apoya la cabeza en la mano que guarda un pañuelo arrugado.




