
John Everett Millais · PD
El regreso de la paloma al arca
Ficha
La historia
En 1851 la prensa londinense se cebaba con los jóvenes prerrafaelitas por pintar temas sagrados con rostros comunes, sin idealizar, y John Everett Millais respondió con esta escena íntima tomada del relato del Diluvio. Dos de las nueras de Noé sostienen la paloma que acaba de regresar: una la aprieta contra su mejilla mientras la otra le besa las plumas, y en el pico el animal trae aún la ramita de olivo, la primera señal de que las aguas empiezan a bajar. Millais había pensado incluir a Noé y un tropel de animales, pero los suprimió para llegar a tiempo a la Royal Academy. Al crítico John Ruskin le gustó tanto que quiso comprarla en el acto, y descubrió que el impresor de Oxford Thomas Combe se le había adelantado. Hoy cuelga entre las obras prerrafaelitas que Combe legó al Ashmolean.




