
El regreso del hijo pródigo
Ficha
La historia
Casi todo lo que colgaba en la galería imperial de Viena en la década de 1770 era antiguo, reunido por los Habsburgo a lo largo de dos siglos. Este lienzo, en cambio, era nuevo. Pompeo Batoni lo terminó en Roma en 1773 y se compró para la galería directamente al pintor en cuanto estuvo acabado. El tema es la parábola del Evangelio de Lucas sobre el hijo menor que pide su parte de la herencia, la derrocha lejos de casa y vuelve en la miseria, dispuesto a pedir solo que lo traten como a un jornalero. Batoni pinta el instante en que el padre llega hasta él. El hijo está de rodillas, casi desnudo, y el anciano le echa su propio manto sobre los hombros. Pocos años después la colección imperial se reinstaló en el Belvedere Superior y se abrió al público. La firma de Batoni está abajo a la izquierda, en el cuenco, P. BATONI PINXIT ROMAE 1773.




