
Paul Gauguin, The Royal End, 1892. Wikimedia Commons. · PD
El final real
Ficha
La historia
Gauguin llegó a Tahití en 1891 buscando un mundo intacto, y a las pocas semanas murió Pomaré V, el último rey de la isla, ya bajo administración francesa. De ese ambiente de duelo nació esta escena, aunque no reproduce ningún ritual tahitiano real. En una carta a su amigo Daniel de Monfreid, el propio pintor reconoció que había inventado el palacio y las mujeres que velan la cabeza cortada sobre el cojín blanco. Lo pensó, en parte, para inquietar a los parisinos cuando volviera con sus telas. Los colores y los motivos del fondo mezclan recuerdos de tallas marquesanas y de alfombras vistas en libros.




