
Georges Seurat · PD
La calle Saint-Vincent, París, en primavera
Ficha
La historia
La calle Saint-Vincent recorre la parte alta de Montmartre, justo detrás del Sacré-Cœur. Hacia 1884 aquella colina de París conservaba todavía mucho de pueblo, y la basílica llevaba en obras desde 1875. Seurat pintó esta vista de primavera sobre la tapa de una caja de puros de cedro, de apenas 25 centímetros de alto. Solía hacer sus apuntes al aire libre en tablillas así, que él llamaba «croquetons», y pintó muchos en los mismos años en que empezaba Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte. Cuando murió, en 1891, la tabla seguía en su taller. Sus amigos, el crítico Félix Fénéon y los pintores Maximilien Luce y Paul Signac, hicieron el inventario del estudio y la anotaron con el número 71. Después fue del propio Fénéon. En 1926 la compró en Londres el capitán Stanley Sykes, en la galería Lefèvre, y en 1948 la donó al Fitzwilliam Museum de Cambridge.




