
Vincent van Gogh · PD
El zuavo sentado
Ficha
La historia
El 21 de junio de 1888 Van Gogh escribió desde Arlés que por fin tenía modelo: un zuavo joven, soldado de los regimientos franceses creados para la guerra en el norte de África, de los que había una compañía acuartelada en la ciudad. Lo describió con cara pequeña, cuello de toro y ojos de tigre. La primera cabeza le pareció fallida, una combinación tosca de tonos dispares difícil de manejar. En esa misma carta ya anunciaba el segundo retrato: sentado, de cuerpo entero, contra una pared blanca. Es este. Cinco días más tarde lo llamaba un esbozo pintado del zuavo sobre una pared toda blanca. El gorro rojo y los galones le daban el choque de color fuerte que perseguía aquel verano.




