
Pierre-Auguste Renoir · PD
El Sena en Chatou
Ficha
La historia
Detrás de los colores de este cuadro puede haber un químico. Michel-Eugène Chevreul, que dirigía los tintes de la manufactura de tapices de los Gobelinos en París, publicó en 1839 que dos colores puestos uno junto a otro se modifican mutuamente, y los pintores tomaron buena nota. Los conservadores del Museo de Bellas Artes creen que Renoir pudo tenerlo presente en esta vista primaveral de la orilla del Sena en Chatou, construida casi solo con verdes amarillentos y lilas, dos tonos que se avivan entre sí. Todo está deshecho en pinceladas sueltas. Unos trazos finos de verde y amarillo hacen correr la brisa por la hierba, y una nube de motas blancas y rosas se convierte en un árbol en flor. A la derecha, una niña recoge flores, pintada con los mismos toques ligeros que el prado, tanto que casi se funde en él. Renoir no vendió el cuadro a Durand-Ruel hasta 1891. Arthur Brewster Emmons lo regaló al museo en septiembre de 1919, tres meses antes de la muerte del pintor.




