
Vincent van Gogh · PD
El puente del Sena en Asnières
Ficha
La historia
En el verano de 1887 Van Gogh vivía con su hermano Theo en un piso de Montmartre y salía casi todas las semanas andando hasta Asnières, un suburbio junto al Sena que quedaba a cosa de una hora a pie. Era entonces un sitio de carácter doble. Los parisinos iban los domingos a remar y a beber en los merenderos de la orilla, mientras las fábricas y las vías que salían de la estación de Saint-Lazare se echaban encima de ese mismo tramo de río. Allí pintó con Émile Bernard, cuyos padres tenían casa en Asnières con un taller en el jardín, y allí se encontró con Paul Signac en la ribera. Son los meses en que se le abrió el color. Había llegado a París año y medio antes pintando todavía con los pardos y los grises holandeses, y en febrero de 1888 se marchó a Arlés.




