
Gustave Courbet · PD
La hilandera dormida
Ficha
La historia
Courbet presentó este cuadro en el Salón de París de 1853, en un tiempo en que una tela de este tamaño debía albergar a una diosa o a una santa, no a una campesina dormida sobre su rueca. Ahí estaba precisamente la intención. Courbet defendía su idea del Realismo, pintando a gente corriente del campo a la escala reservada a los héroes y dejando que los críticos se escandalizaran. La muchacha se ha quedado dormida ante el torno, con el hilo flojo entre los dedos, todo cálido y pesado por la tarde. Algunos dicen que la modelo fue Zélie, hermana del pintor, aunque nadie lo asegura. El lienzo acabó en Montpellier por un coleccionista entregado, Alfred Bruyas, que reunía obras de Courbet y legó este cuadro al museo de la ciudad en 1868.




