
El adivino
Ficha
La historia
A mediados del siglo XVIII Venecia vivía buena parte del año en Carnaval, y entre sus placeres permitidos estaban las adivinas que se instalaban para el público elegante. Este pequeño lienzo de 1752 muestra a una en plena tarea, una mujer mayor que lee el porvenir a una cliente elegante mientras otros miran. Longhi lo trató como una partida de cartas o la visita de una modista, un rito más de la ciudad digno de fijarse con exactitud. En esos años la República se apartaba sin ruido del poder, y sus ciudadanos gastaban de buena gana en máscaras, juego y diversiones como esta. El cuadro es apenas mayor que una hoja de papel, unos 48 por 60 centímetros.




