
Angelica Kauffmann · CC0
El dolor de Telémaco
Ficha
La historia
Angelica Kauffmann acababa de instalarse en Roma cuando pintó este cuadro en 1783, uno de los dos que hizo para un clérigo de la ciudad, monseñor Onorato Caetani. Se movía en el ambiente neoclásico que había moldeado Winckelmann, el erudito cuyos escritos enseñaban a Europa a apreciar la calma contenida del arte antiguo, y ese gusto se percibe aquí. La escena procede de las 'Aventuras de Telémaco' de Fénelon, un relato francés sobre el hijo de Odiseo. Náufrago en la isla de Calipso, el joven se entristece cuando las ninfas cantan sobre su padre perdido, y Calipso alza la mano para acallarlas. Kauffmann era ya célebre en Londres como miembro fundador de la Royal Academy, una de las dos únicas mujeres entre los fundadores.


