
Gustave Courbet · PD
La fuente
Ficha
La historia
Courbet pintó esta bañista en 1862. Una mujer desnuda, vista de espaldas, se sienta sobre una roca en el bosque y extiende la mano bajo el chorro de un pequeño manantial. El tema, la fuente, era un pretexto clásico para el desnudo ideal, y pocos años antes Ingres lo había tratado como una diosa de mármol. Courbet hace lo contrario: pinta un cuerpo real, con su peso, su carne y la luz verdosa del follaje sobre la piel. No hay mitología, solo una mujer y el agua fría. Ese realismo sin adornos escandalizó a muchos en su tiempo. El cuadro está en el Metropolitan de Nueva York.




